
Esta es una sección de encuestas de ámbito general o de alcance más limitado entre profesionales y sectores concretos. Se trata de averiguar la difusión de ciertos usos lingüísticos, de conocer el porqué de algunas modas extravagantes que acaban por incrustarse en nuestra lengua, de indagar a cerca de palabras o giros determinados cuyo uso habitual se presta a confusión o polémica.
Los resultados se publican siempre acompañados de la opinión de expertos o especialistas sobre el objeto de la consulta.
Latinoamericano, iberoamericano, hispanoamericano... son
gentilicios que se usan para nombrar a quienes viven o han nacido en América y
tienen como idioma materno el español. Sin embargo, no siempre hay coincidencia
al elegir el adjetivo.
En «El Guirigay» nos hemos planteado averiguar qué
gentilicio predomina o se prefiere en los distintos países americanos. Y, de
paso, hemos querido conocer también el gentilicio que les aplican a estos
americanos los naturales de otros países en los que también se habla español:
España, Estados Unidos y Filipinas.
La participación durante los meses de febrero y marzo en
que ha estado activa la encuesta ha sido de 12.597 respuestas válidas. Aunque
esta cifra pueda resultar poco significativa con relación al número de
hispanohablantes, puede considerarse orientativa desde el punto de vista de la
respuesta unánime obtenida en América (latinoamericano) y en España
(hispanoamericano).
La mayor participación por países corresponde a España
(24,66 %); Argentina (13,21 %); México (12,28 %) y Venezuela (7,95).
Resulta llamativa la participación de casi el 6 % de
Cuba, tres veces superior a la de países con una población similar.
No ha habido participación de Filipinas ni de Paraguay.
RESULTADOS TOTALES DE PARTICIPACIÓN POR PAÍSES
El cuestionario había tres preguntas con idénticas
opciones de respuesta: iberoamericano, latinoamericano, americano,
hispanoamericano, norteamericano, centroamericano, sudamericano, caribeño y
otro. La única diferencia entre las tres preguntas era la de establecer una
prioridad a la hora de escoger un gentilicio entre varios posibles:
Pregunta 1. Elija el gentilicio con el que se siente
inmediatamente identificado.
Pregunta 2. En segundo lugar, ¿se identificaría usted con
alguna de las siguientes opciones?
Pregunta 3. Y, por fin, ¿hay alguna otra opción no
señalada anteriormente a la que pudiera ajustarse también?
Las preguntas para España, Estados Unidos y Filipinas
seguían el mismo criterio pero adaptadas a la circunstancia de la no
pertenencia al continente americano (en el caso de España y Filipinas) o no ser
idioma oficial en Estados Unidos.
Pregunta 1. ¿Cómo denomina usted a los hispanohablantes
americanos?
Pregunta 2. Aparte de la elección anterior, ¿utilizaría
alguna de las opciones restantes?
Pregunta 3. Por último, si tuviera que escoger otro gentilicio distinto de los ya seleccionados, ¿Cuál elegiría?

AMÉRICA
La respuesta a la primera pregunta («Elija el gentilicio con el que se siente inmediatamente identificado») es concluyente: latinoamericano. En los países en que predomina latinoamericano como opción mayoritaria, el segundo gentilicio elegido es sudamericano. Y en los países centroamericanos, que seleccionaron en primer lugar centroamericano, la segunda opción fue latinoamericano.
En cambio, en Colombia y México, que también prefieren
latinoamericano en primer lugar, el segundo seleccionado es hispanoamericano.
En el resto de los países americanos este gentilicio aparece muy débilmente en
la segunda respuesta y es el más votado en la tercera. Sin embargo, en Estados
Unidos ocupa la primera posición (50 %) en la segunda respuesta.
Los países con porcentaje más alto a favor de
latinoamericano en la primera respuesta son Panamá (76,92 %), Venezuela (69,33
%) y Bolivia (68,18 %).
Total de respuestas desde América

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ESPAÑA
Los españoles se inclinan mayoritariamente por el gentilicio hispanoamericano a la hora de nombrar a los hispanohablantes americanos: 47,11 % en la primera respuesta; 29,05 % en la segunda; y 25,73 % en la tercera. Pero eligen latinoamericano como segunda opción: 30,17 % en la primera; 26.97 % en la segunda; y 21.58 %, en la tercera. En tercer lugar y a considerable distancia de los anteriores, aparece sudamericano. Y aquí ha de hacerse una aclaración. En el lenguaje coloquial, el gentilicio sudamericano devino «sudaca» (como bocadillo en bocata; cubalibre en cubata; o tocadiscos en tocata), aunque con un cierto tono despectivo.

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Humbero López Morales, secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española, explica aquí el origen y significado de los gentilicios más empleados en América y España para referirse a las hispanohablantes americanos.
Hispanoamérica, Iberoamérica, Latinoamérica
«Hispanoamérica» es el término adecuado para referirse al conjunto de países americanos que hablan español; se trata de una comunidad político-lingüística en la que nuestra lengua posee rango nacional y oficial (aunque unas pocas constituciones no lo especifiquen expresamente). Algunas de estas naciones, además del español, poseen otra lengua oficial, pero son minoría: el guaraní en Paraguay y el inglés en Puerto Rico.
También la palabra «Iberoamérica» está semánticamente bien delimitada; hace referencia a los países de aquel continente que hablan lenguas ibero-románicas. Aquí, dejando aparte el español, solo se da el caso del portugués, de manera que se habla de Iberoamérica cuando se quiere incluir a Brasil.
«Latinoamérica», en cambio, palabra inventada por los franceses hace ya varias décadas, tiene un contenido semántico algo confuso. Se supone que vaya dirigida a las naciones de América que hablan una lengua neolatina, francés incluido, naturalmente. Pero si sobre el mapa lingüístico del continente se hace una revisión del término, además de Iberoamérica, nos encontraríamos obligados a incluir al Canadá francófono, a la Guayana francesa, a Haití y a las islas antillanas que también hablan esa lengua. No se sabe bien qué utilidad pueda tener un término tan pintoresco como este. Porque la realidad es que no hace, ni puede hacer, alusión al conjunto de todos los países situados al sur de los Estados Unidos, ya que algunos de ellos, más ciertos 'territorios', hablan lenguas con orígenes ajenos al latín: holandés, inglés y una serie de criollos.
Solo en Las Antillas, frontera norte del llamado Mediterráneo americano, Aruba, Bonaire y Curaçao hablan holandés y papiamento, un criollo de base española, y otras muchas islas, inglés británico o norteamericano, más lenguas criollas formadas por este idioma y por lenguas africanas de las llevadas allí por los esclavos africanos en los siglos coloniales. Es verdad que tanto en Curaçao como en Trinidad y en las Islas Vírgenes (St. Thomas y St. Croix) existen enclaves hispanohablantes, pero son una minoría exigua y exótica. En los alrededores de este archipiélago, Belice, enclavado en el corazón de Centroamérica, es anglohablante (al menos, oficialmente), y la actual Surinam, la antigua Guayana holandesa, junto a las costas venezolanas, habla holandés y criollo. En todos estos casos, la lengua criolla es la variedad baja, popular, manejada por todos, y las lenguas europeas, cultas y sobreimpuestas, la variedad alta, a la que solo unos pocos tienen acceso.
Cuando planteamos esta encuesta sobre los gentilicios
americanos no teníamos noticia del nuevo vocablo auspiciado por Gerardo
Piña-Rosales: «hispanounidense». Lo hubiéramos incluido entre las opciones de
respuesta. Ha sido una lástima. De todas formas, todavía nos ha dado tiempo a
pedir unas líneas urgentes a su promotor quien amablemente explica aquí el
porqué de su hallazgo. Gerardo Piña-Rosales en director de la Academia Norteamericana de la Lengua Española.
Hispanounidense
Sabemos que el término «hispano» se utiliza particularmente en los Estados Unidos, y no así
en España ni en Latinoamérica. Lo que ocurre que muchos de esos llamados «hispanos», aunque sean de origen hispánico no hablan español. Por
otra parte, en EEUU se está usando cada vez el voquible «latino» como
equivalente a «hispano», lo cual no es incorrecto, pero deja fuera a
los portugueses, franceses, italianos, etc., y eso me parece una incongruencia.
También es verdad que hay una tendencia a usar «latino» para personas
de origen hispano pero que se expresan únicamente en inglés. Para aclarar un
tanto esa difusa nomenclatura se me ocurrió el vocablo «hispanounidense», que describe a las personas cuya lengua materna es
el español y son residentes de la Unión Americana. Al parecer, el término ha
tenido éxito, y ya se ha comenzado a usar en artículos, ponencias, etc. Todo
dependerá de que el pueblo, que es quien, al fin y al cabo, hace la lengua, lo
adopte.
Emilio Martínez Paula, es académico correspondiente de la ANLE (Academia Norteamericana de la Lengua Española) y presidente de la Academia de la Historia de Cuba.
Lo más importante es recordar que no hablamos latín.
Lo más importante es recordar que no hablamos latín. Hasta el siglo pasado se decía normalmente Hispanoamérica , aunque el nombre no le venía bien a Haití ni a Brasil. Haya de la Torre, el pensador peruano, propuso Indoamérica. Humberto López Morales, secretario general de la Asociación de Academias de la Lengua Española opina que Hispanoamérica es el término más adecuado. Geraldo Piña Rosales, director de la ANLE, ha creado el neologismo hispanounidense. Si mal no recuerdo en el Congreso de Academias de la Lengua Española celebrado en Bogotá en 1960 se acordó decir Hispanoamérica. Es necesario reaccionar contra el absurdo de latino.