Historia

ABRA llevó a cabo, entre 1992 y 1996, un Informe sobre el Lenguaje1 en el que se analizaba el uso que hacían de nuestro idioma diputados, senadores y periodistas parlamentarios españoles en el ejercicio de sus respectivas funciones. Fruto de este trabajo fue la colección de fichas que se distribuyeron periódicamente a los miembros del Parlamento y a los periodistas parlamentarios. La acogida entusiasta que obtuvieron en el primer año de su distribución, llevó a la empresa patrocinadora a pedirnos la ampliación de su reparto a todas las instituciones y altos organismos del Estado, así como a los Gobiernos y Parlamentos regionales, y a todos los altos cargos de la Administración central.

La expectación suscitada por el Informe sobre el Lenguaje y las continuas consultas que nos llegaban, nos animó a crear la Oficina de Corrección del Español con el propósito inicial de corregir cualquier tipo de textos, ofrecer asesoramiento lingüístico e impartir cursos de corrección y estilo a empresas y organismos oficiales.

La primera web de la OCE se limitaba a una mera presentación de la Oficina y a ofrecer algunos consejos y normas elementales para el buen uso del español. Este material orientativo, agrupado bajo la cabecera «Cosas de la Lengua», fue creciendo en la web al mismo tiempo que aumentaba el número de visitantes de la página, en especial desde América, lo que nos llevó a desgajar esta sección para darle vida propia.

Y esta vida ha sido tan pujante que el sitio se nos ha quedado pequeño en cuanto a contenidos y anticuado desde el punto de vista informático. Lo que nos proponemos en este nuevo sitio es relanzar «Cosas de la Lengua», aumentando y diversificando sus secciones y reforzando la nómina de colaboradores. Todo ello con el decidido propósito de sembrar afición e inquietud por el buen uso del español y de convertirnos en un vínculo dinámico entre los hispanohablantes de las dos orillas. Nuestro empeño es aumentar el conocimiento mutuo de las distintas peculiaridades del español que hablamos más de 400 millones de personas.

Lejos de caer en la tentación simplista de creernos el ombligo del español, consideramos imprescindible prestar una atención especial a las peculiaridades y variaciones de la lengua que se habla en América, tan legítima como la de aquí. Debemos tener en cuanta que los españoles somos apenas una décima parte de los hispanohablantes y que el idioma lo hacemos entre todos. Es más, nosotros preferimos apuntarnos a la defensa de los particularismos y matices del español que se habla en cada país, a ese enriquecimiento de nuestro idioma, antes que optar por el llamado «español neutro» que algunos proponen.



1- Las fichas de este Informe sobre el Lenguaje se publican aquí, con las necesarias notas de actualización, en «Incorrecciones léxicas».